Tolouse-Lautrec, cronista de lo marginal.

EL beso en la cama Tolouse-Lautrec

“Yo pinto las cosas como son. No comento” dijo.

“¿Cuántas de las personas que aparecen en sus cuadros hoy no estarían olvidadas, si su mirada atenta y compasiva no se hubiera detenido sobre ellas?”

Esta pregunta la realiza Luis Fernando Afanador en su obra “Henri de Toulouse-Lautrec: la obsesión por la belleza”.

Y “Tolouse Lautrec y el espiritu de Montmartre” es la exposición que podéis disfrutar en Caixa Forum Madrid hasta el 19 de mayo de 2019 para conocer la obra de este gran pintor.

Comencemos por Montmartre. No solo fue la cuna de la mayor producción de obras de este autor, sino el punto de partida, tras la revolución que represento el Impresionismo, de una una transformación radical en estilo y contenidos que finalizo en las vanguardias del siglo XX.

Pero, ¿qué sucedia en Montmartre y por qué resultaba tan atractivo a los artistas?

Montmartre es una colina de 130 metros de altura situada en la orilla derecha del río Sena, en el XVIII Distrito de París. Conocida, principalmente, por la cúpula blanca de la Basílica del Sacré Cœur que se sitúa en la cumbre.
El barrio fue cuna de los impresionistas, de la bohemia parisina del siglo XIX y escenario de batallas durante la guerra franco-prusiana y la Comuna..
Montmartre se anexionó a París en 1860. Mientras que la parte Sur de la colina fue urbanizada, la parte norte, sin embargo, mantuvo su ambiente más rural con casas modestas, calles embarradas y vecinos marginales.

En 1880, Montmartre era una zona marginal y peligrosa apartada de París.
No despertaba ningún interés. Solo era un rincón en el que habitaba la miseria. Pero empezó a atraer a numerosos jóvenes artistas que buscaban, sobre todo alquileres baratos para vivir.


Montmartre estaba fuera de los límites de la ciudad, libre de los impuestos y tasas de París. Pero la colina se convirtió en un área popular a raíz de que las monjas locales decidieron explotar la uva. A partir de ese momento se convirtió en una zona de libre circulación.

Se produjo en Montmartre un fenómeno singular que permitió la unión de una vida tranquila por el día y una vida canalla, libre y alegre por la noche.

Artistas de muy diversas disciplinas se fueron instalando en el barrio y creándose lo que se ha denominado “Espíritu de Montmartre“: convivencia, diversidad, sentido del humor, sensibilidad artística y compañía estimulante.
Lo vulgar, lo prohibido y lo peligroso eran un imán para periodistas, novelistas y artistas.

El barrio se llenó de una peculiar oferta de establecimientos con una moral relajada: el Folies Bergère, el Moulin de la GaletteLe Chat Noir, el Mirliton y, sobre todo, el Moulin Rouge. Locales dónde convivían los artistas, los vagabundos, las prostitutas y los ladrones. Esta convivencia permitió a los artistas empatizar con un sector de la población que vivía al margen de la sociedad establecida y que no era bien vista por las clases altas.

Salón de Rue de Moulins

Las propias calles, los cabaret, los teatros, los cafés concierto y los circos era una fuente de inspiración para los artistas.
Los salones de baile ya existían en París y eran un lugar de entretenimiento habitual para las clases trabajadoras. Entre 1880 y 1890 estos salones eran muy populares: música alta, llenos de humo de tabaco y jarras de cerveza rebosantes, eran una vía de escape para las preocupaciones diarias de las clases proletarias y artesanas.
Incluso, algunos miembros de la alta burguesía empezaron a frecuentar el ambiente

A este Montmartre llegó Tolouse Lautrec pero también dejaran su huella, artistas como Claude Monet, Degas, Van Gogh, Renoir , Matisse, Modigliani . .

Gracias a todos ellos, Montmartre se transformó en un importante centro de cultura.

En palabras del artista, se sentía atraído por lo que muchos otros pintores de la época habían rehusado mirar: “Siempre y en todos lados, lo horrible tiene sus aspectos mágicos; es emocionante encontrarlos ahí, en donde nadie nunca antes se había percatado”

Sola de Tolouse-Lautrec.

Montmartre fue un barrio transformador con un denominador común para muchos artistas que contribuyeron activamente a definir la estética vanguardista de la época.


“Montmartre era radical, antiestablishment y antiburgués por definición. A través de la parodia y el humor se desarrolló un arte que se exponía en la calle y los cabarés, al margen de los circuitos oficiales de museos y galerías”

Dennis Cate, comisario de la exposición

“Libertad e independencia de todo tipo, también política. Los artistas buscaban vivir sin la dependencia de los gobiernos y en Montmartre se creó una nueva generación que reunió a escritores, músicos y productores teatrales entre los que había una gran colaboración para desarrollar el arte”, explica Dennis Cate
“Sacudir, no dar nada por sentado. ¿Acaso no es esa una de las funciones del arte? “La conquista de la libertad frente a las convenciones, el triunfo de la creación y la vocación contra las seguridades de la vida burguesa, la belleza del momento frente a los valores intemporales, pero muertos, de las academias”, dice Elisa Durán, directora general adjunta de la Fundación La Caixa.

TOLOUSE-LAUTREC, EL ARTISTA.(1864/1901)

Nació en el castillo de Albi en el seno de una familia de la nobleza. Sus padres, el conde Alphonse de Toulouse-Lautrec-Montfa (1838-1913) y Adèle Tapié de Celeyran (1841-1930), eran primos en primer grado. La endogamia condicionó la salud del artista.

Henri fue el primogénito y cuando tenía cuatro años nació su hermano Richard-Constantine, que falleció un año después. Sus padres se separaron en 1868 y quedó bajo el cuidado de su madre.

Tuvo una infancia feliz, a pesar de que padeció una enfermedad que afectaba al desarrollo de los huesos y que comenzó a manifestarse en 1874.

Su constitución ósea era débil y entre mayo de 1878 y agosto de 1879 sufrió dos fracturas en los fémures de ambas piernas, que le impidieron crecer más, alcanzando una altura de 1,52 m. Este problema de salud le marco para siempre y como diría a lo largo de su vida:


“¡Pensar que nunca habría pintado si mis piernas hubieran sido un poco más largas!”

Desde niño le gustó el dibujo y trazaba muchos bocetos de animales en sus cuadernos. El pintor René Princeteau, reconoció su talento y le dio algunas clases particulares.
Toulouse-Lautrec decidió ser pintor. Se fue a vivir a París en 1881. Allí, fue alumno de Léon Bonnat, que era un retratista de moda. Cuando cerró el taller de Bonnat, buscó un nuevo maestro, Fernand Cormon. Aquí fue donde conoció y se hizo amigo de Vincent van Gogh.

Tolouse-Lautrec fue una figura clave y de unión entre los artistas que situaron en Montmartre su foco de acción. Esa explosión creativa que tuvo lugar en dicho barrio y que desafió lo establecido, marcó el fin de siglo, con numerosos cambios y contrastes.
En Montmartre se fue abandonando el “plein air” de los Impresionistas para trabajar en el estudio (o en el cabaret) en busca de nuevas expresiones artísticas.

El artista supo reflejar con fuerza ese mundo alegre y despreocupado, pero marginal. Encontró la inspiración y el universo que luego retrataba. Mostró un ser humano con expresión y vida, con gestos y psicología que hablan en muchas ocasiones a través del lenguaje corporal.

Este mundo de vicio y extravagancia fue un refugio para Lautrec, quien se sentía rechazado por la nobleza a la que pertenecía por origen. Su minusvalía causaba rechazo en los salones chic, y en Montmartre pudo pasar desapercibido y dar rienda suelta.
Criticaba a todos aquellos que reflejaban paisajes en sus cuadros, ya que él opinaba que lo que verdaderamente valía la pena eran las personas, el pueblo. Se mezclo con él y lo pintó.
Tuvo grandes amigas entre las clases marginales, como la bailarina Jane Avril. 
Se consideraba a sí mismo un cronista social. En este ambiente desarrolló su obra Tolouse-Lautrec

” A altas horas de la noche, el escenario es indescriptible. La bebida despierta las pasiones latentes de los que bailan, pasiones que en este lugar no deben contenerse en modo alguno […] Después, se deja la sala libre para la actuación final del grupo, que brinda el baile más extraño que uno se pueda imaginar en este ambiente estrafalario. El libertinaje solemne y a la vez sosegado de estas mujeres, la multitud urgente, que se apiña alrededor de la pista de baile para no perderse algo especialmente atrevido, la excitación de todos los presentes, que se manifiesta por doquier “

Palabras de un cronista anónimo

En 1890 viajó hasta Londres donde conoció y retrató a Oscar Wilde. Diseñó para él, el programa de mano repartido en el estreno parisino de su drama “Salomé.”

La vida no fue muy generosa con él, sin embargo. El alcoholismo deterioró su salud, y a partir de 1897 padeció manías, depresiones y neurosis, además de ataques de parálisis en las piernas y en un costado.

En 1897 tuvo que ser recogido de las calles a causa de una borrachera, y poco después en un delírium trémens llegó a disparar a las paredes de su casa creyendo que estaban llenas de arañas.

Oscar Wilde por Tolouse-Lautrec

Sin embargo, seguía pintando de forma firme y rápida. Lo volvieron a recoger alcoholizado en 1899 y lo internaron en un sanatorio mental, donde realizó una colección de pinturas sobre el circo. Le dejaron ir a casa de su madre cerca de Burdeos, y el 9 de septiembre de 1901 murió postrado en su cama.

“Soy feo, pero la vida es hermosa”, dicen que dijo Toulouse-Lautrec.

Esta filosofia le permitió disfrutarla: murió con 36 años por el alcohol, una parálisis y la sífilis.

TOLOUSE-LAUTREC Y SU OBRA

La obra de Toulouse-Lautrec se caracteriza por su estilo fotográfico, espontaneo y la capacidad de captar el movimiento en sus escenas .

La originalidad de sus encuadres son influencia del arte japones: líneas diagonales a la hora de componer y corte repentino de las figuras por los bordes. Poseía memoria fotográfica y pintaba de forma muy rápida. Su primera influencia fue la pintura impresionista, sobre todo, Degas, de quien siguió la temática urbana alejándose de los paisajes que interpretaban Monet o Renoir. Se le considera postimpresionista.

Fue dibujante e ilustrador. Sus pinturas al óleo son escasas y apenas las expuso en vida. Al contrario que Van Gogh, su fama de persona marginal, no implicó que fuese un artista fracasado. Resultó ser muy popular por sus ilustraciones y carteles publicitarios.

Lautrec supo expresar la verdad incómoda, que le rodeó.

Sus personajes tienen alma y una cierta intemporalidad, lo que refleja un tipo de arte innovador y adelantado para su tiempo.
Tolouse-Lautrec fue la vanguardia del modernismo y del art nouveau.

“Tolouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre”: LA EXPOSICION

Cartel de la Exposición Caixa Forum de Madrid.

La exposición consta de más de 350 obras, inluidos préstamos internacionales de colecciones públicas y privadas. Una muestra multidisciplinar para comprender el papel fundamental que el espíritu de Montmartre tuvo en el desarrollo del arte moderno.

Forman parte de ella, pósteres e imágenes del París mas bohemio. Carteles que anunciaban nuevos espectáculos. También ilustraciones de libros y revistas, que los autores del momento, utilizaban para llegar a una mayor audiencia.

Cuadros de personas que andaban por la calles, escenas cotidianas del día a día de un barrio marginal. Imágenes cargadas de sátira, ironía, caricaturas de la vida humana que criticaban la condición humana en general y la sociedad del momento, en particular. Era una forma de ampliar la cantidad de personas que podían ver su arte y de ganarse la vida


El Museo Toulouse-Lautrec es un museo que se encuentra en Albi, Francia

Y como el talento llama al talento, en 1904, cuando Picasso regresa a París se instala en el Bateau Lavoir. A partir de aquí, todo fue diferente para él. Abandonó su período azul para comenzar su período rosa. Pintaría allí “Las Señoritas de Aviñón” en 1907, donde elimina todo lo sublime de la tradición para crear uno de los lienzos clave del arte moderno.

Picasso escribió: “En Montmartre es donde fuimos verdaderamente felices, fuimos considerados como pintores”.

Pero ésta es otra historia….

Disfrutad con el arte!


Anuncios

Escrito por

Me llamo Yolanda. Soy Licenciada en Historia Contemporánea y en ocasiones trabajo en el Museo Reina Sofía como Auxiliar de sala e Informadora. Pienso que el aprendizaje continuo es una virtud que debemos conservar y compartir. Si te atrae el arte, ARTEyalgomas.com es tu canal. Bienvenid@!

2 comentarios sobre “Tolouse-Lautrec, cronista de lo marginal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.