La Pintura flamenca que encumbró el paisaje y el retrato.
Como todos los inicios de temporada educativa y comenzando con la temporada de la nueva programación de museos y galerías, la academia de arte Clases de historia del arte Madrid presenciales y online presenta, también, su programación para aquellas personas que estáis interesadas en aprender un poco más de arte, ya sea de una forma profesional o, simplemente, lúdica.
Este año uno de los cursos que presentan es el dedicado a la Pintura flamenca del S XVI. Por ello, vamos a dedicar este artículo a poneros en contexto sobre esta época.

Dentro de la Pintura flamenca, encontramos a los Primitivos flamencos, denominación historiográfica que se da a los artistas que, dentro de la escuela flamenca de pintura, realizaron sus obras en los siglos iniciales de dicha escuela.
El término Primitivos flamencos puede dar a entender que se trata de un arte que no ha alcanzado su máxima plenitud, que es torpe o ingenuo. Este término surge porque el tipo de pintura que hacen sus artistas no tiene precedentes dentro del estilo de pintura figurativa, que hasta ahora, había sido, sólo, destacable, en el campo de la miniatura.
Pero, terminología a parte, cuando nace esta escuela, la pintura de los Países Bajos ya tiene una larga historia de grandes obras desarrolladas durante el periodo Románico y Gótico.
Tiene su explicación que esta escuela surgiera en esta zona de Europa. Las ciudades más destacadas de este territorio eran Gante, Brujas e Ypres ya que formaban parte de las principales rutas comerciales que unían el Norte de Europa con el resto de Occidente.
Además, formaba parte del ducado de Borgoña, cuyos gobernantes habían sido los grandes mecenas del arte gótico.
Por otro lado, París, debido a la Guerra de los Cien años, había dejado de ser la capital artística por excelencia y los artistas tendían a marcharse a las capitales más comerciales donde los burgueses financiaban la producción de arte.

Por ello, no es difícil que nos encontremos con Robert Campin viviendo en la ciudad belga de Tournai y a Hubert Van Eyck y su hermano Jan Van Eyck, en Gante.
Ambos fueron los dos artistas que revolucionaron la pintura, hasta ahora conocida, usando gran variedad de colores y efectos tan icónicos como las veladuras.

A fines del S XIV y durante el siglo XV, se comenzó a generalizar el uso del óleo ya que permitía un secado más lento de la pintura, correcciones en la ejecución y conservación del color. Durante la Edad Media el uso del óleo era minoritario, ya que en esa época predominaba la pintura al temple o al fresco. Fueron los pintores de Flandes los primeros en usar el óleo de forma habitual.
La utilización de la nueva pintura al óleo fue un gran punto de partida para conseguir esta pequeña revolución en la pintura y los hermanos Van Eyck fueron pioneros en su utilización.

En el cambio del S XV al S XVI los artistas comenzaron a recibir la influencia del Renacimiento italiano, pero, muchos artistas siguieron siendo fieles a su propia tradición del gusto por el detalle y el realismo.
Dentro de la pintura flamenca de los SXV y SXVI surgen dos escuelas: la italianista y una más reaccionaria. Estas dos escuelas nacen dentro del contexto del Renacimiento europeo y mientras, la primera está formada por artistas más cercanos a la ideas renacentistas, la segunda es, totalmente, contraria a influencias italianizantes.
Los primeros maestros de la pintura flamenca partieron del gótico tardío, que se caracterizó por el detallismo de las miniaturas. Su evolución, que puede considerarse como prerrenacentista, continuó a lo largo de los siglos XV y XVI con cierta independencia del Renacimiento italiano aunque terminaron notando su influencia.
La escuela flamenca de estos primeros siglos conserva rasgos del estilo gótico y el uso de la tabla en lugar del lienzo. A nivel temático siguen con temas religiosos y espirituales.
Son detallistas y esto les llevó a interesarse por la investigación de la perspectiva y a perfeccionar la técnica del retrato y el paisaje como nuevos temas pictóricos.
Descubren, al tiempo que los italianos, la perspectiva lineal y la aérea. Durante el S XV, los pintores flamencos y alemanes ya habían utilizado, a modo de experimento, sistemas y métodos empíricos de perspectiva.

Mientras que en los cuadros del Renacimiento italiano, la luz era el elemento fundamental para conseguir el efecto de la perspectiva, en la pintura flamenca se utiliza el uso de la gradación de color hacia grises y azulados para representar los objetos lejanos.

En cuanto a la temática, sigue predominando el tema religioso, pero ya existen artistas, como El Bosco o Brueghel el viejo, que pintan obras de carácter ejemplarizante, basadas en creencias populares y utilizando una serie de elementos fantásticos y haciendo uso de una desbordante imaginación y fantasía.

Un tema importante de la escuela flamenca de este tiempo es la reivindicación del paisaje. En una obra flamenca es normal encontrar una escena desarrollada dentro de un paisaje, aunque éste se vea a través de una ventana.
Eran paisajes estereotipados, basados en formas estudiadas, ya que la pintura se realizaba en estudio, no al natural. Se colocaban personajes, pero éstos, nunca robaban el protagonismo al paisaje.
Patinir, pintor flamenco continuador de la escuela renacentista de Amberes, está considerado como el precursor del paisajismo como género independiente.

Flandes fue una de las regiones en llevar adelante el género del Retrato con tintes psicológicos. El retrato flamenco colocará al personaje ligeramente girado sobre un fondo vacío de otros elementos, dando protagonismo absoluto a la figura. Será de medio cuerpo, incluyendo el rostro y las manos, en las que se coloca algún símbolo.

Desde principios del siglo XVI, el renacimiento italiano comenzó a ejercer su influencia en los pintores flamencos. El resultado fue muy diferente de la típica pintura renacentista italiana. El artista más destacado fue Pieter Brueghel el Viejo, Quinten Massys, Patinir y Antonio Moro.
Pieter Brueghel el Viejo es considerado el pintor holandés más importante del siglo XVI. Brueghel es conocido por sus paisajes, género en el que alcanzó una notable importancia. Está considerado el primer artista del mundo occidental que pintó obras de arte de paisajes, no utilizados, solo, como telón de fondo para obras religiosas.
Brueghel destacó, sobre todo, por pintar obras de escenas familiares y populares, escenas de género, pobladas por campesinos y clases populares, pero siempre con una intención moralizante, representando los defectos del ser humano.

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Clases de historia del arte Madrid presenciales y online: Pintura Flamenca del Siglo XVI. referencia redactor: https://claseshistoriadelarte.com/temas-y-horas/

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