
Arte de lo fantástico en la iconografía japonesa.
El arte en la cultura japonesa tiene un gran sentido de interrelación entre el hombre y la naturaleza. El arte japonés es propenso a la intuición, la falta de racionalidad, la expresión emocional y la sencillez de actos y pensamientos, expresados a menudo de forma simbólica. De esta forma, es normal ver formar parte de este mundo artístico y cultural unas criaturas llamadas Yokai.
Los Yokai japoneses nacen de la imaginación de los antepasados, a través de una tradición oral y escrita que llega, finalmente, al mundo del dibujo y la ilustración. Hoy en día son tan populares que gozan de una amplia difusión.
Si te estás preguntando de qué hablamos, se llama Yokai a una criatura pertenecientes al folclore japonés. Algunas se representan con parte animal, humana o ambas. Los Yokai son seres tenebrosos y arrogantes, generalmente, más poderosos que los seres humanos e invulnerables a los mismos, propias del espectro fantástico de la mitología japonesa.

Estas criaturas nacen del temor que los seres mortales tienen a la Naturaleza y de la intranquilidad de ánimo que se produce en las personas ante fenómenos incontrolables como pueden ser las catástrofes naturales, los cambios atmosféricos o las epidemias.
En Japón, los Yokai ya se pueden encontrar en el Período Muromachi, entre los S XIV al XVI. Durante este tiempo aparecen retratados en el llamado Hyakki Yagyo Emaki o Rollo ilustrado del Desfile Nocturno de los Cien Demonios.
Esta representación hace referencia a una leyenda por la cual todos los años el Yokai Nurarihyon conducirá a todos los Yokai por las calles de Japón durante las noches de verano.

Todo el que se cruce con la procesión morirá o será hecho desaparecer por el Yokai, a menos que esté protegido por rollos escritos a mano por los onmyoji o lanzadores de conjuros anti-yokai.
La única manera de salvarse de este tenebroso desfile es permanecer en casa durante las noches que marca el zodiaco chino y entonar el hechizo mágico.
Leyendas a parte, estas criaturas comenzaron a forma parte de la iconografía artística japonesa de formas diversas. Japón es un país que posee una rica cultura visual relacionada con la representación de lo sobrenatural y lo fantástico.
La manifestación escrita más temprana son las Crónicas de Antiguos Hechos de Japón (Kojiki) que datan del siglo VIII y que nos relatan varios hechos inexplicables.
A lo largo del Período Edo, entre los SXVII y XIX, a través de la impresión mediante tacos de madera, se difunde, llegando a un espectro más amplio de población. Y, sobre todo, se extiende al pueblo llano.
Entre los siglos XVII y XVIII, especialmente, fue cuando surgieron nuevas iconografías fantásticas. En este período se produjo el desarrollo y asentamiento de una rica cultura editorial que, apoyada en una alta tasa de alfabetización de la sociedad, favoreció la aparición de un gran número de libros que versaban sobre todo tipo de temas.
La mayoría de las clases urbanas se dedicaron a la financiación y publicación de libros que satisficieron su curiosidad.

Estos rollos, por lo general, muestran una procesión de monstruos y demonios que tan sólo se detienen por la llegada de los primeros rayos de una esfera luminosa de origen espiritual conocida como hinotama que cierra la escena.

Este tipo de obras despliegan una riqueza en la forma y recursos de representación de seres sobrenaturales que encajan dentro de tres categorías propias del imaginario japonés.
En primer lugar, aparecen los demonios, Oni, que estan asociados con los seres que pueblan el inferno budista y están dedicados a la ejecución de los castigos para los pecadores.
Aparecen en segundo lugar, seres monstruosos, Yokai, que se pueden relacionar tanto con hechos naturales inexplicables o con seres animales con malformaciones. Finalmente, aparecen objetos cotidianos, Tsukumogami, que adquieren autonomía propia cuando llegan a los cien años de antigüedad.
Fueron apareciendo una serie de obras que pretendían mostrar al público estos seres sobrenaturales que conviven con los japoneses.
El pintor Toriyama Sekien era artista de la impresión del género ukiyo-e de pintura japonesa, que se especializó en Yokai. Recopiló la descripción de unos doscientos seres sobrenaturales con la serie de cuatro libros basada en el concepto del Hyakki Yagyō o desfiles compuestos por cientos de tipos de seres.

Empezó con la obra de 1776 con “Desfile Nocturno de los Cien Demonios Ilustrado”. Continuo con “Cien Demonios del Presente y el Pasado Ilustrados” y posteriormente con “Suplemento de los
Cien Demonios del Presente y el Pasado Ilustrados” y “La Bolsa de los Cien Utensilios Aparecidos
al Azar”.
Como sus títulos indican, eran obras gráficas, en su mayor parte y en las que Sekien heredó la iconografía establecida para los seres sobrenaturales. Pero, en un elevado número de ocasiones, se inventó directamente a estos entes.

Además de en los rollos ilustrados, los Yokai aparecen representados en los nishiki-e o dibujos policromados impresos mediante moldes de madera y en los llamados Hanpon, libros impresos también mediante moldes de madera.
Las criaturas representadas incluyen las que se venían conociendo desde tiempos antiguos gracias a las historias orales, pero también otras nuevas, por lo que gozan de una gran variedad.
Debido a la gran popularidad que experimentó su obra, creó una nueva imagen de lo sobrenatural de la que aún se nutre mucho el imaginario colectivo japonés actual. Incluso aparecen algunas que son ideadas para tableros de juegos como el sugoroku, hasta el punto de que los niños también se convierten en amigos de los Yokai.
En Japón, los avances científicos y sociales facilitaron la transformación de estas criaturas antiguamente guardianas de la frontera entre lo real y lo desconocido en seres habituales y desarmados de su elemento más terrorífico.
Este proceso de asimilación en la vida cotidiana condujo a estos seres a formar parte del imaginario japonés habitual y a partir del siglo XX, experimentaron una revitalización, al ser protagonistas de historias de manga y anime, especialmente, en la obra de Shigeru MIZUKI (1922-2015) que crea La Enciclopedia Yokai.

En la actualidad, muchas de estas imágenes se cruzan en el camino de cualquier visitante que vaya a Japon a traves de imagenes publicitarias, revistas, mangas, animes o, incluso, kimonos

Poco a poco los Yokai se van convirtiendo en una presencia cercana para el público y son aceptados también como un elemento de entretenimiento. Y así hasta la actualidad, donde se desenvuelven en el campo del manga, el anime o los juegos, convertidos en personajes entrañables.
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