Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.

Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.

Todos los museos de Madrid han cerrado sus puertas a partir de mañana, debido a la palabra que está en boca de todos, el coronavirus. ARTEyALGOmás os lleva el arte a casa, para que podáis disfrutar de él en cualquier parte y dispositivo. Hoy os vamos a hablar de una artista húngara-estadounidense que llegó a Los Angeles desde Trieste, con 31 años. Se llama Lily Furedi (1896-1969).

Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.

Era el año 1927 cuando viajó a América para reunirse con sus padres, que habían emigrado a Estados Unidos, previamente.

No hay información sobre sí había recibido educación artística antes o después de llegar a Estados Unidos. Pero en el barco en el que llegó, el buque Cellina, en los papeles del registro ya apuntó la profesión de Artista.

En Los Ángeles comenzó a trabajar como artista profesional y en 1931 ganó un premio de pintura, por The Village, en el espectáculo de Navidad anual de la Asociación Nacional de Pintoras y Escultoras en el Argent Galería.

Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.

En 1932, y continuando por el resto de la década, colocó sus pinturas en exposiciones grupales. Comenzó a llamar la atención de los críticos de arte, por sus obras expuestas en la 43 Exposición anual de Pintoras y escultoras.

El crítico, C.H. Bonte, incluyó a Lily Furedi dentro del grupo de artistas considerados los más conocidos de América y que habían obtenido un alto reconocimiento por su trabajo.

A principios de 1934, fue aceptada al Proyecto de Obras de Arte Público y en el de Arte Federal.

El Proyecto de Arte Federal (1935-1943) formó parte de una serie de programas de financiación de las artes visuales en Estados Unidos (New Deal)

Fue creado, no como una actividad cultural, sino como una medida de alivio, durante La Gran Depresión, para contratar a artistas y artesanos para crear murales, pinturas de caballete, escultura, artes gráficas, carteles, fotografía, teatro, diseño escénico y artes y oficios.

El proyecto estableció más de 100 centros de arte en todo el país. Y fue el encargado de un importante conjunto de arte público, sin restricciones de contenido o materia. Más de 10.000 artistas participaron en él.

Los funcionarios federales en la década de 1930 entendieron cuán esencial era el arte para sostener el espíritu de Estados Unidos. Se animó a los artistas de todo Estados Unidos que participaron en el programa, que duró solo seis meses desde mediados de diciembre de 1933 hasta junio de 1934, a representar «la escena estadounidense».

En este sentido, comprendieron que la cultura era esencial para sostener el American spirit, pues ofrecía representaciones de esa “vida más abundante” de la que Roosevelt hablaba a los estadounidenses.

Los artistas embellecieron los edificios públicos y les proporcionaron una sensación de orgullo al servir a su país.

Pintaron temas regionales reconocibles, que van desde retratos a paisajes urbanos e imágenes de la vida de la ciudad a paisajes y representaciones de la vida rural, que le recordaron al público los valores estadounidenses por excelencia como el trabajo duro, la comunidad y el optimismo.

Lily Furedi aportó a este proyecto su obra, El Metro. 1934

Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.
El metro. 1934. Lily Ferudi

En este cuadro, Lily Furedi nos sitúa dentro de un vagón del metro de Nueva York, como si estuviésemos sentados en uno de los asientos mirando de reojo a los demás.

Las formas, algo simplificadas y los tonos acerados y pastel son típicos del Art Decó.

Se sabe poco de la vida privada de Ferudi, aparte de que era hija de un inmigrante polaco que trabajaba en Nueva York como violonchelista profesional.

La figura del violinista que se está quedando dormido en el vagón, bien podría ser una especie de homenaje a su padre.

Han pasado muchos años, las modas son diferentes y los vagones del metro algo más modernos, pero las actitudes de las personas siguen siendo las mismas: la chica que se pinta los labios, el hombre que la mira , la mujer que estira el cuello para leer disimuladamente el periódico del señor que tiene al lado, la pareja que se hace carantoñas, dos amigas que conversan, el chico que va leyendo una revista…Como cualquier vagón de metro.

Fue una época dura, La Gran Depresión, en la que, las personas que todavía conservaban su trabajo viajaban en metro para acudir a él.

Lily Furedi, montada en el metro, es una pasajera más que observa a la gente de New York, directamente. Mira y retrata a las personas y sabe captar lo mejor de ellas.

Al examinar El Metro, de Lily Furedi, los críticos encontraron mucho que decir.

Su pintura  era moderna. Su arte era vibrante, simpático, y optimista. La pintora veía el encanto y la parte positiva de las personas y eso quedó reflejado en su obra.

Lily Ferudi ganó premios y nunca le faltó trabajo. Expuso en importantes galerías Nueva York .

Poco más se sabe de su vida privada, que mantuvo en secreto. Se casó con Morris Teplitzky en Nueva York. El matrimonio duró muy poco. 

Lily Furedi o cuando viajar en Metro es tu inspiración.
Escena de metro. Lily Furedy

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