Luchando por la visibilidad. Mujeres artistas en Berlín.

Luchando por la visibilidad. Mujeres artistas en Berlín.

La Antigua Galería Nacional de Berlín, Natioalgalerie, ha presentado estos últimos días, una interesante exposición, «Luchando por la visibilidad. Mujeres artistas en la Galería Nacional antes de 1919.», que se enlaza a esa constante de la revisión de la Historia del Arte que, muchos museos internacionales, al igual que los españoles, están llevando a cabo en los últimos años.


Luchando por la visibilidad es una exposición que, igual que la que, actualmente podemos visitar en El Museo Del Prado, «Historia de dos pintoras: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana», pretende revisar la aportación del arte realizado por mujeres artistas, a la colección de la NationalGalerie

Es el primer estudio extenso dedicado a todas las obras producidas por mujeres pintoras y escultoras, antes de 1919. Es una revisión de las colecciones del museo, vistas bajo el aspecto importante del discurso actual sobre la igualdad de derechos.

Luchando por la visibilidad muestra más de 60 pinturas y esculturas de aquellas mujeres que desafiaron las convenciones y se adentraron en el mundo del arte a pesar de que el academicismo imperante y masculino les cerraba sus puertas.

La exposición puede visitarse hasta el 8 de marzo de 2020.

En 1919 se levantaba una prohibición que marcó un hito para las mujeres, poco después de lograr el derecho al voto. Se les permitía estudiar en la escuela de Bellas Artes de Berlín.

Pero anterior a esta fecha hubo pioneras en Berlín que desafiaron las prohibiciones y pintaron en los años previos a la República de Weimar.

«Las mujeres artistas fueron pioneras en la reivindicación de los derechos de la mujer a finales del siglo XIX. Hay que decir además que unidas crearon sus propias redes y centros de arte profesionales, a los que llamaron academias para damas. Pero también lucharon por lograr los mismos derechos políticos. Para muchas mujeres artistas, París se convirtió en un refugio y en una etapa importante en sus vidas «, explica Yvette Deseyve, historiadora del arte y comisaria de esta exposición.

Luchando por la visibilidad. Mujeres en el Arte

A principios del siglo XIX, algunas mujeres habían lograron hacer una carrera artística en un sector que estaba dominado por los hombres.

Las artistas tuvieron que esconder su autoría para poder exponer sus obras.

Anna Dorothea Therbusch, se convirtió en acuarelista de la corte de la ciudad alemana Mannheim en 1764. Viajó a París y fue aceptada por la Académie Royale, aunque firmó sus retratos como Peintre du Roi ,Pintor del Rey, por temor a que sus obras no fueran aceptadas.

Luchando por la visibilidad. Mujeres artistas en Berlín
Retrato de Henriette Herz por Anna Dorothea 1778

Otra pionera fue Marie Ellenrieder,  fue una pintora alemana conocida por sus retratos y obras de carácter religioso, representante del llamado Estilo Nazareno o Purismo Nazareno, adoptado por algunos artistas del Romanticismo alemán.

Marie Ellenrieder fue la primera mujer que ingresó en la Academia de Bellas Artes de Munich con la ayuda del vicario de su parroquia.

Y lo más importante de este hecho, fue que creó un precedente, que permitió a más de cincuenta mujeres, estudiar en esta academia situada en la capital del Reino de Baviera.

Luchando por la visibilidad. Mujeres artistas en Berlín
Autorretrato de Marie Ellenrieder

En número de estudiantes iba en aumento y las Universidades se negaron a permitir el acceso a las mismas. En Berlín, en 1879, Anton von Werner, pintor alemán y director de la escuela, declaró firmemente en los Estatutos de la Academia que se excluía la admisión de alumnas.

A mediados de siglo las restricciones para las mujeres se intensificaron, no solo negandoles el acceso a academias de arte, también a becas y subvenciones, así como a importantes comisiones. 

Las mujeres artistas se unieron en asociaciones de artistas, donde lucharon por las posibilidades de exhibir.

A principios del siglo XX, el poder de la Academia estaba bajo una fuerte presión.

Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la instauración de la República de Weimar, se hizo un esfuerzo por igualar los derechos de las mujeres. Por otro lado, el auge de las ideas socialistas por toda Europa y la recien victoria de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, que habia decretado la igualdad total de derechos entre hombres y mujeres, facilitaron la insercion.

Mujeres artistas en la exposición

La exposición muestra más de 60 pinturas y obras escultóricas en la colección creada durante 140 años por mujeres artistas, todas las cuales datan de antes de 1919.

Algunas de las obras se muestran tras años de reclusión en los almacenes de la institución. Es el caso de la artista Paula Monjé.

Paula Monjé recibió su educación, no en la Academia de Arte de Dusseldorf , sino en privado con Eduard Gebhardt y Wilhelm hijo . 

Paula Monjé fue miembro de la Cooperativa General de Arte Alemana , así como de la asociación de artistas de Dusseldorf y la Asociación de artistas de Dusseldorf para apoyo y asistencia mutua 

Retrato de una dama por Paula Monjé

Otras artistas de las que se expone, llegaron a tener obras expuestas pero, al retirarse sus obras, cayeron en el olvido. Es el caso de Natalia Goncharova, pionera de la vanguardia rusa. 

Natalia Goncharova se inspiró en los aspectos primitivos del arte folclórico ruso e intentó reflejarlos en su propia obra, incorporando elementos fauvistas y cubistas.

Fundó el movimiento Rayonista. El rayonismo consiste en un movimiento donde el artista da vida a obras bajo el impulso de trazos rítmicos y arbitrarios.

En 1912 impulsó la exposición, La cola del burro. Se concibió como una ruptura intencionada con la influencia del arte europeo y el establecimiento de una escuela independiente rusa de arte moderno. 

Los gatos por Natalia Goncharova

En su diversidad, estas mujeres artistas hicieron una contribución esencial al arte de su tiempo.

Una de las artistas que más representación tiene en Luchando por la visibilidad es la pintora Sabine Lepsius.

Sabine nació en Berlín. Hija y discípula del pintor alemán Gustav Graef, su primera vocación fue la música.

Sin embargo, con 15 años fue rechazada en las clases oficiales de composición musical, porque no aceptaban estudiantes femeninas. Su ambición quedó frustrada y decidió, entonces, orientarse a la pintura.

Ella y su marido, el retratista alemán Reinhold Lepsius, convirtieron la casa familiar de Berlín, en un salón social de éxito, donde se daban cita intelectuales como el filósofo George Simmel , el poeta austríaco Rainer Maria Rilke o el poeta simbolista alemán Stefan George (1868-1933).

Autorretrato Sabine Lepsius. 1885

Sabine Lepsius luchó por dar visibilidad a las artistas de su tiempo. Estudió pintura en una de las llamadas «clases de damas» en un estudio privado de artistas.

Su extraordinario autorretrato representa a la artista de 21 años en su profesión recién elegida, con pincel y paleta. Lepsius se convirtió en una conocida retratista de la burguesía en Berlín.

Pero Lepsius también se convirtió en una voz del movimiento por los derechos de las mujeres. Sus ambiciones en la política del arte se manifiestan, por ejemplo, en la administración de su propio salón; también habló en el congreso internacional para mujeres en Berlín en 1904 y participó en la exigencia por aceptar mujeres en la academia de arte en Berlín.

Lepsius exhibió su trabajo en el Edificio de la Mujer en la Exposición Colombina del Mundo de 1893 en Chicago, Illinois.

Sabine murió a los 78 años en 1942 en Bayreuth (Baviera). La razón por la que hoy en día se conservan muy pocos cuadros suyos se debe a que la gran mayoría eran encargos y retratos de clientes judíos, por lo que casi todos fueron saqueados por los nazis y destruidos.

Si te ha gustado este artículo, compartelo!. Gracias!

Suscribete a nuestro blog para recibir las novedades en tu email!

Disfrutad del ARTE!!

Anuncios


Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.