Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
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Remedios Varo, rompiendo los límites de la realidad.

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Octavio Paz fijó el enigma de su pintura en esta frase: «Esta mujer pinta lentamente rápidas apariciones. En Remedios Varo sólo es real la tela». Esta artista fue imprevisible, no seguía una norma concreta y realizó una obra mística en la que todo es posible.

Remedios Varo pertenece a ese complejo mundo de artistas que representan la extrañeza en sus obras. Su obra es una revelación y un misterio a partes iguales. El 16 de diciembre su cumplieron 107 años de su nacimiento.

Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
El labrador. Remedios Varo.

«No se puede ser indiferente a su pintura rigurosa ni a la incesante imaginación que despliegan sus cuadros ante nuestro asombro» Ruy Sánchez

La obra de Varo evoca un mundo surgido de su imaginación donde se mezcla lo científico, lo místico, lo esotérico y lo mágico.

María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga​, conocida como Remedios Varo, nació en Anglés (Gerona). Fue una pintora surrealista, escritora y artista gráfica española, exiliada política en México y naturalizada mexicana.

La profesión de su padre, Rodrigo Varo, obligó a la familia a desplazar su residencia. Primero a Marruecos y en 1917 a Madrid, donde Remedios recibió una instrucción básica en colegios católicos y posteriormente se formó artísticamente.

Primer periodo artístico de Remedio Varo, 1924 – 1941

En 1924, cuando contaba con quince años, animada por su padre, ingresó en la Academia de San Fernando, cuando pocas mujeres lo conseguían, convirtiéndose en una de las primeras mujeres estudiantes de la academia. En este periodo compartió tertulias en la Residencia de Estudiantes, con artistas como García Lorca y Dalí. Y comenzaba a desarrollar su propia personalidad artística.

La estricta formación técnica de la Academia no daba lugar a la experimentación. Todo lo que yo aprendía, lo aprovechaba para pintar por mi cuenta las cosas que me interesaban, que es lo que podemos llamar, unida a la técnica, la iniciación a la personalidad.

rEMEDIOS VARO.

Remedios Varo también fue una gran escritora, perteneciente a la generación del 27. En nuestra sección Lecturas arteyalgomas shop, puedes encontrar sus lecturas.

«Me cuesta mucho comprender la importancia que parece tener para ti el reconocimiento de tu talento. Yo pensaba que para un creador lo importantes es el crear y que el devenir de su obra era cuestión secundaria y que fama, admiración, curiosidad de la gente, etcétera, eran más bien inevitables que cosas deseadas». Remedios Varo.


En 1930 participó en una exposición colectiva organizada por la Unión de Dibujantes de Madrid.

En 1932, se establece en la Barcelona republicana. Aqui desarrolló su trabajo como dibujante publicitaria, a la par que la pintura. ​ En Barcelona convivió de forma intensa con el clima político ,libertario y creativo.

En 1935 conoce al pintor surrealista Esteban Francés, quien la introdujo al círculo surrealista de André Breton. 

Por entonces, el surrealismo, liderado por André Breton, era uno de los movimientos de vanguardia más importantes de siglo XX. El surrealismo pretendía expresar el funcionamiento más puro del pensamiento, sin la regulación de la razón ni la preocupación por los preceptos estéticos o morales vigentes.

Ninguna mujer formaba parte de este movimiento, ni intervino en la redacción de su manifiesto. Poco a poco, varias artistas femeninas fueron sumándose al circulo del surrealismo. La mayor parte era a través de relaciones amorosas con alguno de los artistas del círculo. Debido a ésto, el surrealismo formó una imagen ausente de la mujer. No aparecía por ella misma, solo en relación con algún hombre. Los hombres eran los personajes creativos del movimiento.

Debido a esta percepción de la mujer, la mayoría de las artistas involucradas con esta corriente, terminaron por rechazar su adscripción al grupo. Las mujeres que se involucraron, en este movimiento, lucharon contra la imagen creada por los hombres surrealistas. Querían mostrar, a través de su propia obra, a una mujer diferente, activa y humanizada. Una persona que no había sido preconcebida por el varón. En esta corriente de pensamiento, encontramos a Remedios Varo, Leonora Carrignton y Frida Khalo.

Estas artistas fueron creadoras y a la vez objeto de inspiración para los hombres. Remedios Varo demostró al mundo que la mujer piensa y tiene algo interesante que decir y ofrecer.

Remedios Varo no quiso ser llamada surrealista y en posteriores entrevistas siempre mantuvo la opinión

mi posición era la de tímida y humilde oyente; no tenía la edad ni el aplomo para enfrentarme con ellos, con un Paul Éluard, un Benjamin Péret o un André Breton; yo estaba con la boca abierta dentro de ese grupo de personas brillantes y dotadas (…) Hoy no pertenezco a ningún grupo; pinto lo que se me ocurre y se acabó.

Maruja Mallo y la vanguardia española, de Shirley Mangini

En la década de los años 30, Remedios Varo realizó una serie de fotomontajes. La artista, ya se había integrado en el núcleo duro del surrealista parisino.

En las reuniones era habitual el juego de los  «cadáveres exquisitos» . Consistía en crear muchas imágenes a partir de una inicial. 

«A las sorpresas de la colaboración a ciegas se unían las alegrías del collage. Recortábamos en viejas revistas personajes, objetos, animales… que pegábamos en hojas de papel, y cada participante, tras esconder su propio collage, pasaba la hoja al siguiente colaborador»  Marcel Jean,

Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
Del juego de los «cadáveres exquisitos» surgió «El Mensaje» de Remedios Varo.

Remedios Varo se integró en el grupo surrealista catalán Logicofobista, que pretendía representar los estados mentales internos del alma, utilizando formas sugerentes de tales estados. Durante su colaboración con este grupo, Remedios Varo pintó L’Agent Double, obra que anticiparía su estilo personal.

Durante la guerra civil española, apoyó al lado republicano. Fue entonces cuando conoció al poeta surrealista francés Benjamin Péret, considerado el gran amor de la artista.

En 1937 viajó a Francia con Péret. Nunca más regreso a España. Residieron en París hasta 1941, cuando se produjo la invasión nazi. En esta etapa de París, además de André Breton, conoció a Max Ernst, Joan Miró, y Leonora Carrington.

En esta etapa parisina realizó una de sus obras surrealistas , La Faim (1938). Esta obra perteneció a la colección particular de André Breton, que la conservó hasta su muerte.

Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
La Faim comparte contenidos con las figuras surrealistas realizadas por Picasso entre 1929 y 1930, en las que destacan prominentes y voraces dientes. 

Etapa mexicana. Remedios Varo alcanza la libertad.

La artista abandonó Francia en 1941 tras ser detenida por los nazis por ser la compañera de Péret. Ambos consiguieron huir a México donde fueron acogidos por el gobierno y nacionalizarse.

En México fue cuando el estilo artístico de Remedios Varo alcanzó su punto máximo. El cambio la liberó de los rígidos cánones del surrealismo europeo. El exilio, en cierta manera, le generó una autonomía creativa que, hasta ahora, no había tenido, aunque conservó ciertas técnicas surrealistas.

Llegué a México buscando la paz que no había encontrado, ni en España, la de la revolución.. ni en Europa, la de la terrible contienda, para mí era imposible pintar entre tanta inquietud.

Remedios Varo

Los años cincuenta suponen la consagración y la llegada del éxito artístico y económico. Remedios Varo creó una obra de gran narrativa y pureza. Un trabajo minucioso cargado de diversidad temática. Sus temas de interés iban desde la teoría psicoanalítica hasta la alquimia, tal como se expresa en múltiples cuadros suyos.

El misticismo de sus pinturas estaba influido por el psicoanálisis de Sigmund Freud, Carl Jung y Alfred Adler, como dejó plasmado en su obra «Mujer saliendo del psicoanalista»

Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
Mujer saliendo del psicoanalista.

Las pinturas de Remedios Varo dieron fuerza a la imagen femenina. Igual que sus demás compañeras surrealistas, esta artista trató de representar a la mujer como un sujeto y no como un simple objeto de deseo o veneración.

Remedios Varo está considerada una artista de la alquimia dedicada a hacer revivir mundos que en su pintura surgen de los cuentos de hadas del insconsciente. Su obra completa está teñida de una atmósfera de misticismo.

La palabra LIBERTAD fue la que mejor definió su estilo artístico.

Otro tema recurrente en la obra de Remedios Varo es que supo reproducir a la mujer del siglo XX. Una mujer que estaba sometida al mundo masculino, cuya labor era desconocida y oculta. Una mujer triste, solitaria y envuelta en misterio.

En cada una de sus obras, mostró que la mujer es más interesante, inteligente, curiosa y capaz de lo que los hombres pensaban. Al mismo tiempo, utilizó sus obras como un medio de denunciar una realidad de desigualdad y sumisión, haciendo una crítica al sistema patriarcal. Otro de sus grandes temas, que fascinó a los surrealistas, es el de la mujer maga, más ligada al inconsciente que los hombres y dotada de poderes superiores. Su originalidad reside en que la pinta en el ámbito domestico.

En la mayoría de sus cuadros, son representadas mujeres o andróginos femeninos, que se muestran como protagonistas de descubrimientos o realizando cualquier otra actividad libremente. La mujer de las pinturas de Remedios Varo es una artista, creadora de universos y mundos, pero, sobre todo, productora de sí misma y su identidad, tal cual fue ella.

En su famosa pintura, «Papilla estelar», Remedios Varo representa a una mujer que alimenta, maternalmente, a una luna creciente. La luna, símbolo femenino de fertilidad y fortaleza, está enjaulada, igual que la mujer que la alimenta. Temas como la maternidad y el papel de la mujer en la sociedad están presentes en esta obra.

Remedios Varo, rompiendo los limites de la realidad.
Papilla estelar.

En cuanto a los temas (que abordó), recorren el universo armónico interior, representado por los sueños, el amor, la inmortalidad, el conocimiento, el panteísmo, el tiempo, el subconsciente, la armonía cósmica, lo sobrenatural, el equilibrio inestable, la ciencia, el origen primigenio del hombre, la naturaleza, el destino, el temor. Nunca pintó nada que contuviera, en germen o en acto, la violencia, la cual aborrecía, y, por causa de la cual, tuvo que realizar tantos «viajes inesperados». También transformó a algunos héroes míticos tradicionalmente masculinos y les dio forma femenina: creó un «Minotauro» femenino, una «Ulises» e incluso un «Pan» femenino. Frente a la mujer como objeto de deseo de los surrealistas, Remedios opone a la mujer como sujeto y agente creador”.

Tríptico autobiográfico.

Remedios Varo también realizó pinturas en serie, en las que muestra la evolución de sus personajes. El tríptico formado por Hacia la torre, Bordando el manto terrestre y El escape, es una pintura autobiográfica que rememora la época de la educación religiosa de la artista.

Hacia la torre, muestra a un grupo de mujeres, incluida la monja, que van tras el hombre, que representa la autoridad y el sistema. Ninguna de ellas sonríe, tienen miradas resignadas, salvo una, que mira al frente de forma osada, directamente al espectador.
Bordando el manto terrestre, muestra a las jóvenes en el confinamiento de la elevada torre, situadas alrededor del Gran Maestro.
Las mujeres, por su parte, son casi idénticas, porque su labor se considera mecánico y, ellas, reemplazables. Sus ropas iguales , sin identidad.

En «El escape» muestra a una de las jóvenes, quien va, como sobrevolando las nubes, al lado de su amante y que ha conseguido escapar de la vida anodina de la torre y el sistema.


La creación es un tema recurrente en las obras de la artista. Generalmente se trata de mujeres creadoras, hacedoras. En las dos obras complementarias, La tejedora y La tejedora de Verona, se ve la evolución de los personajes.

Remedios Varo, no consiguió, hasta el final de su vida, vivir de la pintura. Siempre realizó trabajos artísticos de supervivencia, sobre todo como ilustradora publicitaria. También pintó instrumentos musicales y muebles. Falsificó, por encargo, cuadros de Giorgio de Chirico y diseñó trajes y tocados para teatro y ballet junto a Leonora Carrington y Marc Chagall.

Falleció el 8 de octubre de 1963 en la Ciudad de México de un infarto de miocardio. En su estudio se encontraba la última obra que pintó, Naturaleza muerta resucitando, y el boceto del que sería su siguiente cuadro, Música del bosque.

A su muerte, André Breton escribió:El surrealismo reclama toda la obra de una hechicera que se fue demasiado pronto”.

“La realidad pintada por Varo remite al terreno de lo fantástico y lo maravilloso, irrumpiendo lo extraño en los límites de lo cotidiano para presentarnos otras posibilidades que escapan a la cercada razón”.

Ballestín, 2006

Uno de los elementos más llamativos del surrealismo fue la relación entre la realidad y el infinito mundo onírico. La mejor representante de esta corriente artística, sin duda, fue Remedios Varo. Sin embargo, ha sido una pintora relativamente conocida y permaneció en el olvido, aunque su ultimo marido, Walter Gruen, gran admirador de su obra, donó sus obras en el año 2000 al Museo de Arte Moderno de México y fueron declaradas monumento artístico mexicano el 26 de diciembre de 2001.

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Me llamo Yolanda. Soy Licenciada en Historia Contemporánea y en ocasiones trabajo en el sector de los Museos como Auxiliar de sala e Informadora. Pienso que el aprendizaje continuo es una virtud que debemos conservar y compartir. Si te atrae el arte, ARTEyalgomas.com es tu canal. Bienvenid@!

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