El Guernica llega a España-Operación cuadro grande.

El Guernica llega a España-Operación cuadro grande.

El Guernica llega a España el 7 de septiembre y el día 10, El Casón del Buen Retiro de Madrid, lo acoge en sus sala. En 1992 el “Guernica”, una de las obras más carismáticas de Pablo Picasso, es trasladado, al que es, su definitivo emplazamiento en el Museo Reina Sofía.

El Guernica llega a España. Hoy se cumplen 38 años.

Si quieres conocer más sobre su creación y como el Guernica llega a España, sigue leyendo.! 👉

Nos situamos en 1937, en España. En esta época, el país estaba inmerso en la Guerra Civil. La situación era difícil y caótica.

En el otoño de 1936, el Gobierno de la Segunda República consideró importante participar en la Exposición Internacional de las Artes y las Técnicas en la Vida Moderna de París.

La República quería afianzar su proyecto político y su voluntad de trabajar por el progreso de la nación. Se pretendía recabar apoyos a nivel internacional, y, esta exposición era un gran escaparate publicitario para la República.

Se encargó la concepción del pabellón español a los escritores José Gaos, Max Aub y José Bergamín y al pintor Josep Renau. Todo ellos eran pertenecientes al grupo intelectual progresista español de la época.

Luis Lacasa y Josep Lluís Sert fueron los arquitectos que proyectaron el edificio. El pabellon constituyó una referencia dentro de los principios de la arquitectura moderna. El edificio se basó en la sencillez de líneas, en el empleo de materiales modestos y en su carácter funcional como espacio expositivo.

Fue demolido una vez clausurada la exposición de París. Aunque, desde entonces, se han llevado a cabo diversas iniciativas en las que el pabellón se ha reconstruido total o parcialmente. 

Se decidió que la obra principal, que representara al pabellón, debía ser un gran mural.

El trabajo se encargó al representante de la Vanguardia española más reconocido: Pablo Picasso

Hacia más de tres años que Picasso no visitaba España. Por otra parte, llevaba más de treinta años viviendo en Francia.

Sin embargo, no ocultaba su militancia comunista y su apoyo al bando republicano en la Guerra Civil.

Picasso aceptó pintar el cuadro para el Pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937.

El guernica llega a España. Picasso trabajando en su obra

Mucho se ha hablado sobre si, Picasso, cobró o no por la ejecución de la obra. Al principio, Picasso, fue reacio a aceptar algún pago, así que se consideró que el importe que le iban a pagar, estaría destinado a cubrir los elevados costes de producción de la obra.

Uno de los primeros problemas que tuvo el artista fue encontrar la inspiración que necesitaba.

Durante el mes de abril realizó algunos bocetos dónde ya aparecían un toro, un caballo y una mujer con una lámpara. En el mes de mayo inició toda la producción de los dibujos preparatorios para el cuadro. La preparación y ejecución de la obra fue documentada en una serie de magníficas instantáneas por la fotógrafa Dora Maar, que era la amante de Picasso por entonces.

Es importante recordar, llegados a este punto, que no existe total acuerdo sobre el auténtico papel inspirador que pudo tener en Picasso el bombardeo de la localidad de Guernica, el 26 de abril.

El bombardeo de Gernika es especialmente recordado por haber situado a la población civil como estrategia bélica. Ademas, también hay que pensar que la guerra civil española, fue la primera guerra mediatizada, donde las imágenes tomaban parte en el conflicto.

El artista tuvo conocimiento del brutal acontecimiento, antes de tener clara una temática para su obra. Se produjeron muchos otros bombardeos en territorio español durante la guerra, pero el «Guernica» siempre ha quedado asociado a la obra.

El Guernica llega a España.

Picasso acabó su obra el 4 de junio y fue trasladado a la exposición a mitad de aquel mes. El 12 de julio, el pabellón abrió al fin sus puertas a los visitantes.

La participación de Picasso se complementó con otras de sus obras, que puso a la venta, a beneficio de la República.

Los mas destacados, una serie de aguafuertes que ridiculizaban la figura de Franco. Éstos, habían sido la temática elegida, en principio, por el artista al aceptar la propuesta de realizar el gran lienzo.

Desde 1937, el cuadro ha sido capaz de expresar y visibilizar procesos históricos y políticos distintos. Ha sido utilizado en la lucha de la defensa de los derechos civiles, en la denuncia de las estructuras racistas y patriarcales y contra los intereses económicos que determinan quién puede vivir y quién puede morir.

Picasso, siempre evitó una alusión directa al bombardeo de Gernika. De esta manera facilitó que se sentaran las bases, para la creación de un icono de paz, capaz de representar todas las luchas contra la violencia, contra los bombardeos y contra las injusticias del mundo.

A nivel museístico , la obra ha sido reconocida como la imagen de mayor síntesis y dramatismo del conflicto bélico que sufría España.

También se consideró la última y excepcional obra del artista más importante del panorama internacional. El valor artístico de la obra es excepcional y se erigió como la obra que marcaba el final del proyecto de las vanguardias europeas.

El cuadro ha tenido, sin embargo, enemigos. Algunos ilustres, como el crítico de arte Clement Greenberg, el filósofo Paul Nizan o el mismo Luis Buñuel.

Este último declaró, en sus famosas memorias:

“Todo me desagrada en este cuadro, su grandilocuencia y la politización a ultranza de la pintura”.

Tras la clausura de la Exposición Internacional de París de 1937, Picasso se hizo cargo del Guernica.

Realizó un tour internacional de recaudación de fondos: Noruega, Suecia, Dinamarca y el Reino Unido, fueron algunos de sus primeros destinos del cuadro. Definitivamente, recaló, en régimen de custodia, en el MOMA de Nueva York. Con el depósito del cuadro en el MOMA se quería evitar el riesgo que podía correr la obra en Europa, inmersa en la guerra

Alfred H. Barr Jr., director del MoMA, tuvo conocimiento de la gran pintura de Picasso gracias, entre otros medios, a la postal de Guernica que le enviaron desde París en septiembre de 1937.

Desde ese momento, y hasta su muerte en abril de 1973, el artista fue el responsable del préstamo del cuadro a cuantas sedes e instituciones lo solicitaron. En algunas ocasiones aceptó o rechazó, atendiendo a cuestiones de solidaridad y colaboración, seguridad, conservación o visibilidad de su trabajo.

En 1970, Picasso reafirmó su posición respecto al cuadro: este pertenecía al pueblo español y le sería entregado una vez recuperara las libertades que le habían sido arrebatadas.

El MOMA de Nueva York obtuvo un gran rendimiento, de la que fue su obra estrella durante cuarenta años.

El propio gobierno de Franco realizó algún pequeño intento por traer el Guernica a nuestro país a partir de 1968. Pero fueron un fracaso, porque Picasso siempre se mantuvo inflexible. La obra no viajaría a España mientras el país no restableciera las libertades publicas.

El Guernica a España. Operación cuadro grande.

El proceso por el que el Guernica llega a España no debe envidiar a cualquier película de espías.

Un día de principios de septiembre de 1981, dos funcionarios españoles, Álvaro Martínez Novillo, subdirector general de Artes Plásticas, y José María Cabrera, director del Instituto de Restauración, viajaron en secreto a Nueva York para encargarse del traslado y llegada del Guernica a España.

OPeracion cuadro grande

En octubre de 1977, el Senado y el Congreso aprobó mandar al gobierno de los Estados Unidos la solicitud de devolución del cuadro a España.

Jacqueline Picasso, la viuda del pintor, manifestó el deseo de éste de que la obra se exhibiera en el Museo del Prado, haciendo compañía a sus admirados Velázquez, el Greco o Goya.

Roland Dumas, designado interlocutor y abogado, para cualquier cuestión relativa al cuadro, mandó una carta. El 4 de septiembre, el MOMA firmó por fin la entrega del Guernica junto con las obras preparatorias que lo complementaban.

El cuadro había sido descolgado y preparado. Se trasladó, en secreto, al aeropuerto. El Guernica volvía a España.

Toda medida de seguridad era poca. El camino al aeropuerto fue caótico y tenso, ya que aquella tarde se produjo un apagón que dejó el sur de Manhattan sin luz y todos los semáforos apagados.

«Habíamos estado toda la noche embalando el cuadro», recuerda Martínez Novillo. «Cenamos un bocadillo y al día siguiente salimos por la trasera a la calle 54. Todos los semáforos de Manhattan se habían estropeado y era el caos».

Embalando el Gernica para su traslado

Genoveva Tusell, profesora de Historia del Arte de la UNED,y que entonces contaba con cinco años, recordó que el secreto de la misión, por la cual el Guernica llega a España, tenía un punto cómico por su nombre en clave: «Operación cuadro grande».

Recuerda con humor que llegó a pensar que el cuadro lo había pintado su padre, Javier Tussel, Director de Bellas Artes, entonces, porque «…. en mi casa no se hablaba de otra cosa». Javier Tussel viajó con el cuadro también.

Ni el pasaje ni el personal de vuelo sabían que llevaban consigo un viajero tan ilustre en las bodegas distribuido en seis bultos.

Días más tarde, el jueves 10 de septiembre, a las 7.45, el Guernica llega a España. Aterrizó en Madrid dentro de las bodegas de un jumbo de Iberia llamado Lope de Vega.

El último exiliado, el Guernica, llegaba a España.

Muchos son los debates habidos sobre esta obra, tanto artísticos y políticos. Picasso deseaba que su cuadro fuera una “pertenencia al pueblo”.

Esta obra ha obtenido una “liberación” y “democratización”, con el tiempo. De su imagen se han apropiado artistas, movimientos sociales, reivindicaciones y luchas.

El Guernica, se ha convertido en un sujeto mas allá de una “obra de arte” en sentido canónico. Se ha convertido en un vehículo para narrar otras historias.

Del 4 de septiembre al 3 de octubre, El viaje del Guernica se detiene en Santander. El viaje del Guernica es una exposición comisariada por Rosario Peiró, directora del Área de Colecciones del Museo Reina Sofía, y Rocío Robles, investigadora especialista en Pablo Picasso.

Incluirá audiovisuales, reproducciones fotográficas y de carteles, y facsímiles de documentos y dibujos que pretenden explicar la historia de la creación y los viajes de esta obra.

El cuadro fue incluido dentro del catálogo de creaciones prohibidas y denostadas por el partido nazi,  en la guía que elaboró para la Exposición de 1937.

La calificó de “mezcla de partes del cuerpo que cualquier niño de cuatro años podría hacer”.

Dicen que cuando un oficial nazi asaltó el piso parisino de Picasso, al ver una fotografía del Guernica, preguntó al artista si lo había hecho él.

“No, ustedes lo hicieron”, respondió Picasso.

Disfrutad del Arte!!!

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