Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.

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El movimiento de Los Impresionistas representa un punto de inflexión en la historia de la pintura occidental.

Dentro del contexto del arte moderno, los autores más tradicionales consideran el Impresionismo como el último grupo de artistas que pintaban como «il faut», es decir , como se debía. Está claro que esta opinión se establecía en relación a los movimientos de vanguardia que llegaron después de ellos.

Sin embargo, no es del todo cierto que los impresionistas pintaran «como se debía». Representaron a un grupo rebelde, rompedor y combativo dentro de la historia del arte. Rompieron las reglas del arte y se enfrentaron al orden del momento, impuesto por la Academia de Bellas Artes.


Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.
El Támesis a su paso por Westminster. 1871. Monet.

Esta obra de Monet sirve de ejemplo para explicar el Impresionismo. Los edificios, el agua y el cielo se disuelven en un único paisaje brumoso. Esa escasa definición dota de vida a la escena y despierta la imaginación del espectador.


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Como grupo, recibieron burlas por su arte «caricaturesco» , según afirmaban los críticos del momento. Pero eran un grupo formado por personas inteligentes y combativas y siguieron adelante.

No se ha considerado al Impresionismo, propiamente, un movimiento de vanguardia, aunque sí se le reconoce haber sido clave en el desarrollo de valores como la originalidad artística y el estilo personal.

Con un lenguaje visual renovado y temas casuales y modernos, los artistas impresionistas abrieron la puerta a explorar ideas revolucionarias.

Se encontraron en el momento histórico justo. En el París de entonces se daban las condiciones necesarias para romper con la tradición.


¿Sabes cual fue el germen del movimiento Impresionista?👇🏻👇🏻

1863. Manet versus La Academia. El despertar del arte moderno.


Todos los integrantes del grupo tenían algo en común: sus obras habían sido rechazadas y criticadas por la Academia, estaban convencidos de que tenían algo nuevo que mostrar y sabían que su punto de vista era valioso.

Cuestionan la tradición pictórica basada en el dibujo definido, la profundidad espacial, el claroscuro y los temas trascendentes :históricos, mitológicos, religiosos, literarios y retratos de grandes personalidades.




Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.
La clase de danza. 1874. Edgar Degas.

Esta obra de Degas muestra una obra llena de bailarinas que prestan poca atención al maestro que está en el centro. Las bailarinas están de pie en diferentes poses naturales, propias de las bailarinas. La intención de Degas es mostrarnos el momento concreto, sin más. El punto de vista está elevado, dando lugar a una perspectiva poco usual.


¿Qué podían hacer? La conclusión fue seguir adelante.

Una persona clave en el desarrollo del movimiento impresionista fue el marchante de arte, Paul Durand-Ruel. Conoció a Monet, en 1870 en Londres, ciudad a la que habían viajado cuando Francia estaba en guerra con Prusia.

Monet, por su parte, en estos momentos, había empezado como caricaturista, pero conoció a Eugene Boudin, que le convenció para salir a pintar al aire libre.

» tres pinceladas tomadas de la naturaleza son más importantes que dos días de estudio y caballete»

Boudin

Monet compartió la idea con sus colegas de la escuela de arte: Camille Pisarro, Auguste Renoir, Alfred Siley y Paul Cezanne, que decidieron hacer lo mismo.

Durand-Ruel llevaba un tiempo buscando algo nuevo en el arte y sacó a la venta obras de Monet y Pisarro, antes de que se celebrara el Salón Anual de la Academia.

Se convirtió en representante de los artistas, manteniéndolos con un sueldo y liberándolos de la atadura económica, para crear con libertad absoluta.

Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.
Autorretrato. Berthe Morisot

Durand-Ruel tenía muy claro el cambio que se estaba operando en la sociedad y el mercado artístico, con la revolución industrial, el proceso tecnológico y la nueva clase social emergente, la burguesía.

Esta clase media, interesada por el arte, quería un arte diferente. Durand- Ruel animó a los artistas a pintar cuadros que esta clase pudiera colgar en las paredes de sus casas, casas que eran modestas.

Carruaje en las carreras. Degas

De esta manera, surgió una alternativa comercial para todos estos artistas que habían sido rechazados.

Y así, siguieron adelante. ¿qué tenían en común todos ellos?

📍 Los artistas del grupo, propusieron una nueva mirada para el arte, un arte ciudadano por excelencia. Los impresionantes tomaron como base, para sus obras, la ciudad moderna.

Las personas modernas e ilustradas querían obras que representaran el bullicio de las ciudades contemporáneas. Los adelantos tecnológicos habían favorecido la existencia de tiempo para el ocio, pasear, visitar cafés, en fin, disfrutar del ocio urbano.

📍 Los impresionistas entendían la realidad como un constante cambio, cambiaba pero no terminaba. Cada instante contaba, porque después todo cambiaba.

De esta manera, el momento era irrepetible y debía ser registrado de inmediato y con rapidez.

📍 La luz comienza a ser un factor fundamental para los impresionistas. A «plein air»

La luz no emanaba del objeto representado, sino de la refracción de la misma sobre el objeto.

La facilidad de poder transportar en pequeños tubos, los colores, les facilitó pintar a plein air, dejar los talleres y salir a la calle a pintar. La luz adquiere una importancia fundamental.

Los impresionistas hacen de la luz y de sus efectos el centro de interés.

Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.
Sunset. 1883 Claude Monet

Hasta el momento, la luz había sido estudiada en el arte como símbolo de la divinidad o conocimiento, como elemento plástico para lograr volúmen y representaciones naturales.

Al trabajar al aire libre, quisieron representar fenómenos lumínicos hermosos, pero instantáneos, que requerían velocidad para atraparlos en el lienzo: una puesta de sol, el reflejo de la luz sobre las aguas, el modo en que la iluminación cambia el color de las cosas, etc.

📍 El dibujo perfectamente delineado, como el clásico, se vuelve poco práctico para los impresionistas para captar el instante.

Muchos de ellos eliminan la línea y definen la forma, coloreando directamente sobre el lienzo.

Los colores se superponen en el lienzo, bien disponiendo uno al lado del otro o bien mezclando un color sobre otro.

Otros, como Edgar Degas, seguirán usando la línea, pero ya no será una línea definida y limpia, sino con un ritmo algo nervioso, con repasos e impresiones súbitas.


Edgar Degas, danza en movimiento.


El objetivo de captar el efecto efímero de la luz, además de economizar en detalles, lleva a la superposición de los colores y del desarrollo de una técnica basada en  pinceladas directas, muchas veces con trazos gruesos o con brochazos. También usarán la superposición de puntos para crear masas con volumen.

Todas estas técnicas hacen que la obra carezca de acabados finos. Hay trazos que se dejan abiertos y las líneas, si las hay, inconexas o repasadas. De ahí ese aspecto de obras inacabadas que fue tan criticado por la Academia.

📍 El arte anterior al impresionismo, incluidos movimientos artísticos paralelos, insistía en representar contenidos trascendentes que justificaban la propia existencia de la obra artística.

Por ejemplo, toda mujer desnuda era una Venus, jamás una simple mujer. La muerte era heroica o trascendente. Los paisajes, fruto de tiempos oníricos.

Los impresionistas, sin embargo, se ciñen a la realidad del momento. Por lo tanto, un paisaje, es el que ven y una mujer desnuda, es lo que es, tal cual.

Pierre Auguste Renoir: El almuerzo de los remeros. 1881.

Se representa a la gente, las estaciones de tren, las fiestas, las comidas, la vida bohemia, el parque, los ensayos, el foso de la orquesta, las carreras de caballos, las apuestas, el bulevar. Y nos encontraremos delante de obras que no solo requieren que se las contemple, sino que se las experimente.

📍 Muchos artistas del impresionismo se dedicaron a explorar ángulos, perspectivas y encuadres nunca antes vistos en la pintura, como Degas.

El nacimiento de la fotografía transformó, enormemente, la forma de contemplar el mundo.

La fotografía permitía captar, con total fidelidad, las luces efímeras de los paisajes y el quehacer cotidiano de la gente. La fotografía estimuló a los impresionistas para elaborar composiciones con diferentes perspectivas, como figuras en escorzo o escenas incompletas, que ayudaban a crear el efecto de inmersión del espectador en la escena, dando la sensación de que el cuadro se extendía más allá de los límites del marco.

El impresionismo dialogó con la fotografía en aspectos temáticos (paisaje, monumentos, retratos) y técnicos (perspectiva asimétrica) para crear momentos del mundo real, irrepetibles e instantáneos, con encuadres y puntos de vista novedosos.

Olympia moderna. Cezanne 1873 – 1874

Otra de las fuentes de inspiración que cambiaron la forma de representar la pintura fue la influencia de las estampas japonesas, el Ukiyo-e. Con la apertura de Japón, al mundo, comenzaron a llegar las coloridas xilografías japonesas a Europa.

La influencia de este arte plano y la concentración de la mayor parte del tema de la obra, a la izquierda del cuadro, para generar tensión dramática, cambiaron por completo las composiciones.

El 15 de abril de 1874, inspirados por Manet, y conocidos, entonces, como el Grupo de Batignolles por reunirse en el cafe que se encontraba en el numero 11 de la Grande Rue des Batignolles, organizaron su propia exposición.

Pierre-Auguste Renoir, Camille Pisarro, Alfred Sisley, Berthe Morisot, Paul Cézanne, Edgar Degas y Monet, se unían para desafiar a la Academia de Bellas Artes.

El crítico de arte del momento, Louis Leroy, acudió. La crítica más negativa se la llevó la obra de Claude Monet, «Impresión del sol naciente»

“Al contemplar la obra pensé que mis gafas estaban sucias. ¿Qué representa esta tela?…, el cuadro no tenía derecho ni revés…, ¡Impresión!, desde luego produce impresión…, el papel pintado en estado embrionario está más hecho que esta marina…”

Louis leroy

Con elegancia, el grupo de Batignolles, asumió la crítica como su nuevo nombre: «Impresionistas».

El Impresionismo, fue un movimiento artístico corto, pero de gran importancia para el posterior desarrollo de las vanguardias. Actualmente cuenta con sus propios museos en París: el Museo d’Orsay y el Museo de la Orangerie.

La última exposición que realizaron, como grupo, fue en 1886. Diferencias de tipo artístico, localización geográfica y de carácter personal, llevaron a la ruptura del colectivo.

En el Museo Thyssen de Madrid, podéis ver la exposición ,»Los impresionistas y la fotografía», que muestra, a través de una nueva mirada los paralelismos entre los principales fotógrafos del SXIX y los artistas impresionistas.

Pero, si no la habéis visitado ya, no tardéis mucho. Termina el día 26 de enero.

Disfrutad del ARTE!

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Yolanda

Me llamo Yolanda. Soy Licenciada en Historia Contemporánea y en ocasiones trabajo en el sector de los Museos como Auxiliar de sala e Informadora. Pienso que el aprendizaje continuo es una virtud que debemos conservar y compartir. Si te atrae el arte, ARTEyalgomas.com es tu canal. Bienvenid@!

2 comentarios sobre «Los Impresionistas, los rebeldes creadores de la pintura moderna.»

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