Martín Chirino, forja de hierro y viento.

Martín Chirino, forja de hierro y viento.

El artista canario, Martín Chirino, herrero del arte y escultor, representante del informalismo español, nos ha dejado.

Ha fallecido a los 94 años en Madrid. Nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1925
Vivió su infancia en La Playa de Las Canteras, su ciudad natal, a la que regresó una y otra vez y a la quiso devolver , parte de lo que había recibido de ella montando una Fundación en el Castillo de la Luz.

En sus primeros años de juventud trabajó con su padre en los barcos y realizó viajes a distintos países de la costa africana.

Esta experiencia sería vital e influyente en su posterior trabajo escultórico.

En 1944 comenzó sus estudios artísticos en la Academia del escultor Manuel Ramos.
En 1948 viajó por primera vez a Madrid, matriculándose en la Facultad de Filosofía y Letras, con el fin de cursar estudios de Filología Inglesa. Pronto abandonaría estos estudios para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
En 1951, en Madrid, contactó con la vanguardia artística española.

En 1952 finaliza sus estudios de Bellas Artes y realiza una serie de viajes a París, Londres, Italia y otros lugares que le permitirán apreciar y estudiar en profundidad la escultura clásica y las obras de los grandes maestros de la escultura moderna, entre ellos Julio González , Brancusi y Barbara Hepworth, entre otros.

Durante el verano de 1957 trabajará en una fragua de Cuenca.

De aquí salen la mayor parte de las obras que expondrá, un año después, en el Ateneo de Madrid.

Forma parte del Grupo «El Paso» junto a Antonio Saura, Manolo Millares y otros artistas, en 1958.


“El Paso” nace como consecuencia de la agrupación de varios pintores y escritores que por distintos caminos han comprendido la necesidad moral de realizar una acción dentro de su país…… “El Paso” pretende crear un ambiente que permita el libre desenvolvimiento del arte y del artista, y luchará por superar la aguda crisis por la que atraviesa España en el campo de las artes visuales (sus causas: la falta de museos y de coleccionistas, la ausencia de una crítica responsable, la radical  separación entre las diferentes actividades artísticas, la artificial solución de la emigración artística, etc.).»
Una vez cumplidos los postulados propuestos por «El Paso» en su Manifiesto, el grupo se disolvio en mayo de 1960.

Manifiesto de «El Paso»
Santa Teresa. Martin Chirino. Foja de hierro
Cabeza de Santa Teresa. 2007. Martin Chirino

Martin Chirino pasó gran parte de su juventud entre Madrid y Estados Unidos. Regresó definitivamente a España en 1983.
Al volver presidió el Círculo de Bellas Artes de Madrid y, después, el Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas.

Dejó todos los cargos por volver a su fragua. «Estoy regresando al origen. Siempre estoy volviendo», decía.

La obra de Martín Chirino se enmarca dentro del arte abstracto y se desarrolló entre la escultura y el dibujo.

Espiral del viento. Martin Chirino. Hierro fragua
Espiral del viento.

En ambos casos, la línea curva cobró sentido estético en su obra, siempre retorciendo hierros para convertirlos en símbolos de lo primero que vio.
La forja fue su lugar y su mente volaba siempre. Decía que jamás habría sido nada sin su Playa de las Canteras.


«…toda mi obra responde de alguna manera a mis orígenes. La obra importante va desde ahí, desde el origen, al universo. A un universo que no sabemos lo que es, pero del que sí podemos decir que es intemporal y, por tanto, afirmar que su significado es el de lo más grande».


Martín Chirino comenzó su carrera realizando esculturas en hierro forjado, madera y piedra volcánica, inspiradas en las formas del arte africano, los tótems tribales .

El dibujo siempre fue un medio de trabajo inseparable de la escultura, con el que se resuelven todos los problemas espaciales que aquélla le planteaba.
Lo que guía su mano, no es,tanto la apariencia visual como el conocimiento tridimensional de los objetos. Se trata de dibujos llevados a cabo con medios tradicionales (tinta china, cera y lápiz).

Reina del Viento Martin Chirino
Reina del Viento.

Chirino escribió sobre los fundamentos de su obra escultórica como obra que se despliega en el espacio y que se puede recorrer como un paisaje:

«Aquí es donde arranca mi obra –escribió–; en la tierra inestable que piso, ella es una referencia sólida. Pretendo concebirla en el equilibrio y la serenidad. La sitúo en el paisaje infinito, como el árbol o la piedra. En esta similitud, mi obra no es un gesto sino una presencia».

Trabajó el hierro dotándole de alma y dominándolo con sus manos. Martín Chirino pasó 70 años trabajando el hierro, dibujando el viento, pensando espirales que son horizonte de salida y de llegada. Su otro revulsivo fue la ilusión de crear, siempre tuvo la aspiración de ser aire y diluirse en el viento.

El artista insistió en la espiral, como elemento estético en su obra, porque ésta no se agotaba nunca.

«No sabes dónde empieza y dónde acaba», dice. «Una espiral rota en sí misma es un misterio. Tiene algo de hipótesis y de realidad. Sucede con ella como con los sueños, que lo que queda cuando despiertas no es lo que sentiste, sino su rumor».

Espirales, viento, grabado, Martin Chirino
Espiral de la rosa. Grabados.

Martin Chirino fue el artista canario mas cosmopolita del siglo XX, junto con Manolo Millares, Manuel Padorno y Juan Hidalgo.

También ejerció como intelectual del arte al que se acercaban jóvenes, en Canarias y fuera, en busca de consejo o dirección.

Su consejo siempre era la dirección que él mismo emprendió en su vida: el viaje, la huida hacia horizontes en los que se discutiera hasta el aprendizaje.

Fue el artista que realizó una de las mayores contribuciónes al arte moderno de la historia de Canarias y el que apostó por el resurgir del arte moderno en su tierra, la tierra de la arena y el viento.

Su obra es amplia, está en plazas, en museos y en colecciones, privadas y publicas. Museos nacionales e internacionales. (Museo Reina Sofía)

Mediterranea III
Mediterránea III

Martín Chirino expuso en todo el mundo, y fue uno de los grandes escultores españoles de lo que se denomina la tradición del metal.
Hasta el final conservó la ilusión de la forja.

Sus esculturas, por lo general, de grandes dimensiones, responden a un doble impulso: por un lado, el arte primitivo y los materiales y, por otro, el paisaje nativo de las Islas Canarias. Esculturas capaces de iluminar el espacio que las rodea y de ser a la vez, para quien las contempla, enigma y revelación.

«Miro la vida con una perspectiva que no sé bien explicar. Tengo 93 años, bien vividos y bien currados, y con el tiempo creo que el descaro con el que observo las cosas está más impregnado de paz y de respeto. Mi obra está radicada en un lugar concreto: mi tierra. Soy un artista que intenta ir del origen al universo. Eso no tiene nada que ver con creer que uno es artista por vivir aquí o allá. Cuántos que se creyeron algo por estar en Nueva York se han convertido en poco más que decoradores porque vendieron barata el alma. ¿Qué concepto tienen de lo bello? Creo que tan sólo entienden lo que brilla o reluce. Nada que ver con el arte auténtico, que trabaja con la materia de la pasión». Martin Chirino.


Si deseas conocer más sobre su obra, puedes visitar su Fundación.

Desde ARTEyALGOMAS le hacemos este pequeño homenaje a un gran escultor.

Disfruta con el arte!

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